Aquí te muestro qué pasos sigo para lograr una publicación exitosa
1º Paso: La concepción del libro.
No comienzo a escribir hasta tener una idea más o menos acabada del libro terminado. Sé muy bien que a mitad de camino la cosa puede cambiar, o incluso tras comenzar, eso es parte del oficio, pero sin una meta definida no tiene sentido comenzar un proyecto. No me refiero a los detalles concretos, sino más bien al norte, al espíritu del libro.
Aquí, ten en cuenta que hay libros que efectivamente te llaman, que piden ser escritos; aquellos que por alguna razón tienen un contenido que buscan ser manifestados y que sientes debes hacerlo. Puede ser un poemario experimental, un ensayo sobre la violencia intrafamiliar, o una serie de cuentos basados en las aventuras que tuviste durante las vacaciones del colegio. Siempre suele haber una idea que suele estar latente y que espera su oportunidad para cobrar protagonismo.
También están aquellos que quienes te rodean te sugieren, o incluso te reclaman que escribas porque conocen tus aptitudes sobre tal o cual tema específico. Si eres un profesional de la salud, o de cualquier rama, y que tienes por costumbre casi inconsciente dar algún consejo práctico en tus conversaciones con amigos, de seguro has escuchado la frase “oye, debieras escribir un libro”. Pues nada más cierto, y si estás en esta situación ve afinando el lápiz.
El punto es definir claramente la dirección.
2º Paso: La determinación del horario y las condiciones
Una vez que tengo la idea madurada, y antes de darle curso, determino cuánto tiempo dispongo para dedicarle y en qué condiciones realmente estoy. Por ejemplo, cuando escribí Diario del puto, contaba fácilmente con 2 horas libres por noche, pero estaba tan metido con unas lecturas que supe apenas le dedicaría a lo sumo unos 40 minutos por noche, o quizá una hora. Y fue sobre la base de ese ritmo que desarrollé esa novela.
Un caso muy diferente fue el de 7 catedrales y una emita, que decidí escribirlo como ayuda para procesar el tratamiento post operatorio que afronté tras la intervención de mi rodilla izquierda. Yo sabía que iba a estar convaleciente por unos meses haciendo fisioterapia, así que aproveché para investigar todas las posibilidades del soneto. Apenas le dediqué unos 20 o 30 minutos por noche.
Verás, hay una diferencia entre un sueño y un objetivo, y hay una distancia entre un objetivo y un plan, por parafrasear términos empresariales. Yendo a la práctica, esto se traduce en que si quieres escribir un libro le debes dedicar tiempo calendario, lo que significa equis tiempo por día. Y por experiencia ve sabiendo que si logras armar tu horario para poder dedicarte a escribir una hora por día significará, en realidad, 40 a 45 minutos de escritura. Pero, créeme, es muchísimo.
Respecto a las condiciones, pues sí, todos soñamos con una cabaña en Los Alpes o a orillas de una playa paradisiaca, pero el verdadero reto va de escribir en cualquier parte, con tal de cumplir la meta establecida. Si te has ganado el enormísimo territorio de una hora sin que nadie te moleste para poder escribir, tienes todo un feudo, es tu deber sacarle provecho.
3º Paso: El desarrollo
Una vez que tengo la meta a conseguir, a dónde quiero llegar, y cuánto tiempo le voy a dedicar, pues la cosa es ponerse a ello, cueste lo que cueste, pase lo que pase. Es decir, hay veces en las que aparece la desgana, como también veces en las que aparecen distractores, situaciones ambas de las que hay que sacar provecho imponiéndose trabajar por encima de ellas, que es así, también, que sin querer a veces consigues un capítulo increíble.
«La rutina es lo que mata» dicen por ahí, y me parece muy bien. Pero créeme, sin una rutina ningún atleta llega a medallista. Ningún concertista se convierte en estrella sin, precisamente, aferrarse a una rutina. Ahora, el punto es pillar una rutina que te funcione.
Aquí debes considerar una variable que si has practicado artes marciales o si has estudiado algún instrumento musical, de seguro comprenderás a cabalidad: persevera y triunfarás.
Luchar contra la página en blanco, contra la frase que no cuadra del todo y que parece no tener solución, contra el párrafo que en lugar de excelente quedó mediocre, pero de todos modos avanzar y dejar para después la corrección, o bien corregir ahora para que una frase quede perfecta y dejar ir el párrafo que está rugiendo por ser escrito, y mil situaciones más son parte de una trama que por supuesto genera agobio, una trama de la cual debes aprender a disfrutar no per se, sino entendiendo que es parte del proceso, de manera que los agobios no se conviertan en frustraciones improductivas.
Imagina que cuando estoy escribiendo este párrafo es un día viernes, y que muy posiblemente haya comenzado a escribir este capítulo el lunes de la misma semana. Quizás haya podido avanzar más, quizás hubiera podido expresarme de mejor manera, mas, sumando y restando, si el mensaje llega y si avancé en el desarrollo del contenido sintiéndome satisfecho del resultado antes que frustrado, el balance da positivo, y eso es lo que importa. Y aunque no lo puedas ver claramente ahora, eso es lo que apreciarán tus lectores.
4º Paso: La siembra del final
Mientras voy construyendo mi libro me cuido de leer y comentar a mis colegas. Es una tarea difícil, cansadora, pero también gratificante. Aprendes a escribir cada vez mejor, aprendes a empatizar con otros y esto te ayuda a conocerte mejor, cosa que inevitablemente también influye en la manera que escribes.
Así como voy leyendo y comentando a mis colegas, también voy dejando parte de lo que escribo para que me lean y comenten. Así, no sólo recibo retroalimentación acerca de mi trabajo, sino que voy tejiendo relaciones alrededor de mi libro, lo que hará mucho más fácil que pueda obtener comentarios y compradores cuando esté a la venta.
Oh, claro, me dirás: “Pero Silvio, si estoy escribiendo mi libro, ¿cómo voy a estar dedicando tiempo a leer a otra gente?” Y yo te doy toda la razón. Ahora, 500 años atrás, si tuvieses los recursos necesarios, viajarías lo que fuese necesario para consultar a un médico especialista, hoy día la cosa ha cambiado, ¿cierto? Traslademos el tema a tu libro, te has encerrado dos meses o dos años para escribirlo, y ahora que lo has terminado quieres darlo a conocer… ¿por dónde comienzas? ¿Colgando el enlace de tu libro en tus grupos de WSP con el eslogan de “compra mi libro”, o dándolo a conocer entre esa veintena de colegas a los que has venido leyendo y comentando desde hace tiempo?
Lo que quiero decirte es que todo el tiempo que la tecnología hace que ahorres y que puedas dedicarle a escribir, debes dividirlo a dar a conocer tu obra y, parte de ello es leer y comentar a otros colegas. Bueno, al menos hasta que la fama y el orgullo te lo permita, claro.
Recuerda la aritmética básica: 2+2=4.
5º Paso: La revisión
Es la parte más difícil, porque una cosa es ver la astilla en el ojo ajeno, y otra es ver la viga en el propio, justamente. Por extraños mecanismos, lo cierto es que es mucho más sencillo pillar los errores en los textos de los demás que en los propios. Así que aquí, lo que debieras hacer es lo siguiente, cuando das por terminado el libro lo dejas durmiendo por lo menos dos semanas, y haz lo que tengas que hacer para no pensar en él. Ya con la mente reseteada, comienza la primera revisión y corrección. Se trata, básicamente, de leerlo todo con ojos nuevos, de principio a fin. En esta primera revisión vas corrigiendo todos los fallos que vas encontrando, si acaso alguno te parece complicado de arreglar, lo dejas como pendiente para la segunda revisión.
Tras terminar con la primera revisión, nuevamente dejas el libro en reposo por lo menos una semana, para tomar aire. Luego, cuando vuelves para una segunda lectura de principio a fin, corriges todo aquello que dejaste como pendiente, y tratas de pillar aquello que pudo habérsete escapado.
Revisar por lo menos dos veces tu trabajo es un compromiso básico para con tus lectores.
Aquí lo crítico, lo verdaderamente crítico, es si tienes la suficiente idoneidad como para revisar y corregir tu propio trabajo. Al respecto, normalmente todos los trabajos necesitan una corrección profesional, por lo menos en cuanto a ortotipografía, y si vamos al caso de autores que se inician y la emprenden con ficción, suelen requerir más de un ajuste en cuanto a estilo.
Lo que te aconsejo es que por lo menos veas el presupuesto de una corrección de estilo y ortotipográfica, sobre todo si se trata de tu primer libro, porque lo primero que una editorial rechaza, y lo primero que un lector critica negativamente, es un texto con errores.
6º Paso: El diseño
Ya con el libro revisado la cosa va de colocarlo en los parámetros del 6×9, armar los encabezados y pies de página, el índice al final o al comienzo —dependiendo de qué pida el libro—, y los detalles del año de edición.
El lío en este paso viene con el tema de la tapa y la contratapa. Al igual que en el primer paso, suelo demorarme en tener la idea de lo que quiero; ya con la idea en mente, encontrar la imagen que se le acerque es mucho más fácil. En todo caso, no pierdo mucho tiempo con este detalle, porque como dice el refrán «no se juzga un libro por su portada».
No te lo voy a negar, la portada, como también la contraportada, tienen su peso, sobre todo cuando piensas en la edición en papel. Son variables en la que suelo pensar cuando ya estoy terminando el libro, o cuando ya lo tengo terminado y, sobre todo, cuando ya tengo el título definido.
Son múltiples los factores a considerar en el diseño de la cubierta, pero todo se reduce al «espíritu» del libro. Lo que sí debes considerar, cualquiera sea la categoría del tuyo, es la dimensión que ocupará en la portada tanto tu nombre de autor como el título de la obra, como también el subtítulo o frase gancho, si acaso decides emplear este recurso.
Lo que sí te recomiendo es que no juegues a los enigmas. Los lectores quieren saber de qué va la cosa al mirar la portada, quieren una guía. Puedes, sí, jugar a la seducción, a la inducción, por supuesto, pero no forzar la situación y entrar a “juegos mentales”. Por lo menos a nivel de mercadeo no es lo recomendable.
7º Paso: El prólogo y/o comentario
Ahora que tengo todo el libro «hecho y derecho», es que veo si algún colega está dispuesto a leerlo y a hacerle un prólogo, o un comentario. Esta parte es fundamental, primero porque algo del comentario puedo utilizarlo para que vaya en la contraportada, y porque el comentario, o el prólogo, en sí, me sirven para dar a conocer el libro en las redes sociales.
El prólogo –o el comentario– de un libro es la tarjeta de presentación de su autor porque es la herramienta con la cual puede darse a conocer prescindiendo del nefasto “compra mi libro” a secas.
En este punto, nuevamente, te das cuenta de lo importante que ha sido el último año que has venido leyendo y comentando a tus colegas, porque ahora es el momento en el que puedes recurrir a alguno, o a varios de ellos, para una lectura y comentario.
Por un momento imagina que en el último año has publicado en tu blog una media de cuatro artículos por mes, o sea, una entrada por semana, y que tienes un “seguidor”, un colega, que religiosamente, ha comentado y compartido todos y cada uno de esos artículos. Pero mira, no han sido comentarios del tipo “qué bueno, lo comparto”, sino de comentarios que indican genuino interés, tal que siempre le has respondido con satisfacción y claro, le tienes en tu “lista de buena fe”. Bien, ahora supón que este colega te envía su libro pidiéndote que lo leas, a ver si puedes hacerle un comentario o un prólogo, ¿te negarías? Apuesto a que no, sino que todo lo contrario, leerías con interés y pondrías esmero en ese prólogo o comentario, ¿correcto?
Pues ten en cuenta esto, quien quiera que haya de hacer el prólogo o comentario de tu libro debería leerlo con interés y entusiasmo, antes que nada, y luego, con la suficiente capacidad como para poder apreciar el contenido y poder elaborar no un juicio crítico –eso para por otro nivel–, sino una presentación con la cual tus potenciales lectores puedan tener información de primera mano acerca de tu trabajo.
Para cerrar este paso, tan sólo piensa en uno de tus libros favoritos y figúrate describiéndolo. Bien, ¿tienes a alguien que pueda hacer lo mismo con el libro que vas a publicar?
En el caso de que no conozcas a la persona adecuada, también puedes pensar en tercerizar, o sea, contratar a alguien que se ocupe de este paso. Existen varias librerías en la red que pueden ocuparse de realizar una reseña adecuada de tu libro. Este servicio normalmente también incluye colgar el enlace de la página de venta de tu libro en el portal de la librería.
Fijate en los siguientes comentarios de libros para tener una idea más concreta sobre este punto.
8º Paso: La publicación
Con el prólogo agregado al texto ya sólo se trata de subirlo a la red a través de la plataforma de siempre y listo. Ya estoy en vitrina.
En este paso deberás sopesar, sin embargo, en qué plataforma habrás de publicar, considerando que lo harás de manera independiente, claro.
Aunque al momento de escribir este material Amazon es la tienda cabecera en la venta de libros electrónicos, no hay mayores diferencias entre tales y cuales plataformas y, de hecho, todas terminan trabajando en conjunto con vistas al objetivo común que es obtener beneficios.
Lo que debes considerar son las diferencias entre publicar en papel y publicar en digital. En digital es mucho más sencillo de publicar y de vender, como también mucho más fácil de piratear; y en papel es más complicado de editar y de vender, como también casi impracticable lo de piratear, por marcarte un punto de vista.
A mí, de momento, me interesa poco la edición electrónica, aunque tengo planeado ir a por ella entre el 2020 y el 2021. Mi consejo es que aproveches todas las ventajas que ofrecen las plataformas en donde ya está todo construido y en donde prácticamente sólo tienes que “subir” tu contenido.
9º Paso: La difusión
Con el trabajo terminado, y con el enlace del mismo, ahora se trata de difundirlo a través de las diferentes redes con las que suelo interactuar. Ahora, para que el enlace del comentario de tu libro, o de la página de venta de tu libro tenga el efecto esperado deberías tener un público, y ese público te lo ganas de tres maneras:
Interactuando: como te lo he mencionado “demasiadas veces”. Participando en foros, comentando a blogueros, e incluso comentando noticias que hacen al tema en el que te mueves. Y esto tienes que hacerlo de manera constante, no sirve de nada una que otra participación de forma esporádica.
Al respecto, aprovecho para darte un ejemplo práctico que vendrá bien que lo tengas en cuenta, si tú vienes comentando continuamente en mi blog y de repente dejas el enlace del tuyo, o de un artículo tuyo, y acaso de la página de venta de tu libro, pues por mí maravilla, yo estaré encantado de que lo hagas. Sin embargo, si apareces de la nada y solo saludas y dejas el enlace de la página de venta de tu libro, pues borro tu comentario y te bloqueo, porque tu único interés es usar mi trabajo para promocionar el tuyo sin aportar nada.
Aportando valor: cuando generas contenido de valor, es decir, artículos que solucionen problemas a tus lectores, o que les aporten un punto de vista nuevo, que les ofrezcan datos relevantes sobre alguna situación, en fin, cuando luego de leerte quien lo hizo puede decir dos cosas: “me sirvió” y “este sabe de qué va”. Es decir, cuando le aportas valor a tus lectores por añadidura generas autoridad, y así vas ganando público. Como podrás deducir, si habitualmente aportas valor a tu público, cuando llegue el momento en el que le ofrezcas la oportunidad de acceder a un libro tuyo es muy, pero que muy probable de que te lo compren.
Pagando por publicidad: contratar una campaña publicitaria es otro método para ganarte un público que de otra manera te sería mucho más difícil conseguir, y que probablemente te llevaría más tiempo construir.
El precio de la publicidad en las redes es muy inferior al precio de la publicidad en los medios tradicionales, y si realizas una campaña de manera adecuada los resultados difícilmente habrán de resultar errados. Ahora, esto ya es otro nivel, con colocar una foto y el eslogan de “compra mi libro” no basta. Para que la cosa funcione hay que tener un montón de variables en donde se tienen en cuenta desde el público objetivo hasta si es invierno o primavera en donde quieres ofrecer tu libro, y dependiendo de qué tema aborda el mismo.
Tiempo para ti,
¿Escribes con una metodología, o sólo por impulsos esporádicos?
¿Cuentas con lectores frecuentes con los que interactúas?
¿En qué redes te mueves mejor?
Te leo en los comentarios.



Realmente tener alguna forma de ayuda en este arte, es muy valorado. Siendo un principiante muchas veces no se como seguir y me bloqueo, las ideas no aparecen, y tan solo leyendo consejos, todo vuelve.. Gracias por los consejos
Salud, Cristian, muchas gracias por escribir.
Es como todo, tiene su cuota de perseverancia. Si fijas en tu mente conejos naranjas, irán apareciendo conejos naranjas, granjas de conejos naranjas, cuidadores de conejos naranja y libros acerca de cómo criar conejos naranjas.
Un abrazo.
Buenas tardes desde el sur de España!
Me he leído de principio a fin los 9 consejos. El mundo de la lectura y los libros es algo maravilloso. Pero se me escapan multitud de detalles que personas como usted con experiencia, nos sacan de dudas. Muchas gracias!!
Saludos.
Salud, Juanfe, muchas gracias por escribir.
La conexión con esta entrada se había roto y recién ahora accedo a tu mensaje, por favor disculpa.
Por aquí quedo a tu disposición para lo que esté a mi alcance.
De nuevo, gracias y disculpas.
Hola. En cuanto a la primera pregunta. No sé, metodología no tengo y esporádico tampoco. Se me ocurren ideas todo el tiempo. Los problemas sociales, el coronavirus😬, o los temas que aparecen en concursos. Escribo relatos cortos. Soy muy versátil: terror, drama y hasta comedia, pero negra, lo único que tienen en común son los problemas sociales. Creo que soy profunda o al menos eso intento😬. Siempre que narro en tercera persona. Me sale en prosa casi poética. Pero cuando narro en primera persona, no. ¿Será que no tengo un estilo propio🙁? Antes soñaba solo con escribir fantasía, suspenso y misterio. Pero hace tres años me ha llamado la atención el drama. Me parece más profundo. Tal vez al fin maduré😬. Entonces mezclo todo. A veces me pasa que estoy escribiendo algo y me canso porque algo no me gusta. Y empiezo otra cosa y luego otras. Tengo muchos borradores sin terminar y otras ideas en la cabeza de las que no he escrito una palabra. Cuando por fin le voy a dedicar el tiempo a esa historia. Entonces no me sale como planeaba. Creo que tal vez debo escribir lo que se me ocurre de una vez. Leí eso en alguna parte de Garcia Márquez. Pero ¿Es bueno escribir diferentes historias al mismo tiempo?…
Sí participo en foros y comento y leo. Me gusta mucho. Saludos.
Casi te escribo una novela aquí…🙄
Salud, Lana
Te dejo una respuesta:https://youtu.be/atn2Lc_MRSU
Un abrazo y que estés bien.
Muchas gracias por esta invaluable información.
Actualmente estoy en proceso de escribir una historia, mi lector no duda en decirme donde tengo fallas y lo mucho que disfruta leerme.
Ciertamente creo que usted tiene mucha razón y pondré sus consejos en práctica.
Salud, Andy
Tener un lector que marque nuestras fallas es algo invaluable, todo un privilegio.
Muchas gracias por leer y comentar.
Un abrazo.
gracias silvio por los consejos
Gracias a ti por leer y comentar, Estimado Jorge.
Excelente informacion y excelentes respuestas a los comentarios, espero seguir aprendiendo de esta manera
Berenice,
Muchas gracias por leer y comentar.
Confío en que habrá más información que habrá de serte útil.
Un abrazo.
Hola Silvia, hace unas semanas empecé a leer tus artículos y consejos y me han ayudado mucho ahora que quiero escribir mi primer novela… Debo decir que gracias a ello empiezo a tener una idea más clara ya que hasta antes de ello sólo escribía para mí y como mero ejercicio creativo, pero ahora me siento más decidido a escribir de manera un tanto más seria y profesional
Perdón por lo de Silvia, mi autocorrector lo cambió y no lo note hasta que se estaba enviando
No pasa nada, Emanuel, a veces también me pasa. Hay que tomarlo por el lado de Jung y a ver qué metamensaje hay detrás 😉
Un abrazo y que estés bien.
Salud, Emmanuel
Me enhorabuena porque vayas encarando más decididamente el escribir tu novela, espero que no pase mucho tiempo para que lo concretes.
Muchas gracias por leer y comentar.
Un abrazo y que estés bien.
Hola, muy buena información. Una pregunta; ¿qué se puede hacer cuando se está atorado en una idea?
Salud, Nataly
Si estás pasando por un período de bloqueo en el desarrollo de un tema, o bien en la corrección de una parte de tu trabajo, lo ideal es que tomes distancia por un tiempo, ya sea un par de días o un par de semanas, dependiendo de la dificultad que afrontes.
Normalmente al insistir sobre un tema sin tomar un respiro lo único que logramos es volver la mirada una y otra vez sobre el mismo planteamiento original, y es al dejar de mirar el mismo árbol, el mismo conflicto, que encontramos la vía alternativa para cubrir la parte del bosque que deseamos.
Por lo demás, mientras duermes, tu subconsciente sigue buscando soluciones, así que es cuestión de tiempo y paciencia.
Un abrazo.
Muy buena información, excelentes ideas e instrucciones, tengo tantas ideas que no logro concentrarme en algo concreto. gracias Silvio por tu información la necesitaba.
Salud, Juan
De todas las ideas elige una sola, de todo el posible índice de tu futuro libre elige un título, y olvídate de todo lo demás.
Una vez hecha la elección desarrolla ese tema en un esquema de palabras o frases del tipo “introducción, nudo, desenlace”. O pon tú el patrón que te resulte cómodo.
Establecido el esquema que quieres seguir, recórrelo. Escribe, simplemente escribe.
Recuerda que “el viaje más largo comienza con un solo paso”.
Un saludo y que estés bien.
Disculpa la ignorancia, pero, qué es aquello del parametro 6×9.
Hola, Luis
6×9 en pulgadas son las medidas de un libro tradicional.
Saludos.
Gracias
Gracias por la info!!!
Un gusto, Alejandro.
Gracias por compartir esta información tan valiosa.
Salud, Nidia,
¡Gracias!