Los primeros perros que tuvimos con Sarah fueron Manchín y Manchón; pequeños, blancos y con manchas marrones, si no me falla mucho la memoria. Manchín era el de Sarah y Manchón el mío. En teoría Manchón era el más bravo, o eso pretendía yo, pero lo cierto es que ninguno de los dos tenía buen […]
Blog
29. Navidad 2 (estrellitas)
El espectáculo del pesebre lo cerraba una vela amarilla, gorda, que se ponía debajo de la foto del niño, y se encendía cuando llegaba la noche. Especial la vela, porque mirá que duró todas las navidades y años nuevos de los que tengo memoria, aunque bueno, ahora que lo pienso, sólo se encendía dos veces […]
28. Navidad 1 (el pesebre)
La navidad era otra variable. La cosa comenzaba cuando Magy disponía en el suelo láminas de papel madera, tarros de pintura, unos pinceles gruesos, de esos que usaba cuando pintaba puertas, y el paquete de yerba mate. Sarah y yo al lado, Sarah colaborando y yo mirando, que para las manualidades siempre fui un negado […]
Quote 6
Believe me, for a long time some people were sure they could convince me that talent, at least partly, it’s about the capacity of learning, like really quickly, a set of rules with regard to something; as if the power of assimilation, of internalization, this is, the pure and simply intelligence were something more than […]
27. La casa de tía Key
Una de las particularidades de la casa de tía Key eran sus muebles. Tenían un diseño digamos que básico, o rústico, pero una solidez que no se veía por ahí, de esos que te duran fácilmente un par de siglos, y más. El tío Niftí era quién los hacía en una especie de taller dispuesto […]
26. El tío Herbert
El que a menudo solía dejarse ver por casa era el tío Herbert, el hermano mayor de Key, hijo del primer matrimonio de Henrrieta. Cuando aparecía, solía llegar un poco antes de la hora del almuerzo y tenía su propio ritual, breve, pero constante. Lo primero era un “hola mami” y darle dos besos a […]
25. Días de campo 3 (el moro)
Aunque yo sí, en la estancia no estaban nunca de vacaciones, es decir, todo el mundo tenía algo que hacer, y tenían que hacerlo a una hora determinada. Esto había que entenderlo, sobre todo por el tema de los caballos, que aun siendo el principal objeto del deseo, no estaban allí como atractivo turístico para […]
24. Días de campo 2 (las espinas)
Me había dado cuenta de que Vitorio y Francisco jamás tropezaban mientras andaban, y no sé, de repente me cayó el rayo celeste o simplemente por primera vez hice sinapsis, pero el caso es que concluí que eso se daba porque siempre andaban descalzos. Como para mí era fundamental el tema del agarre y de […]