8- Entonces y entonces
tú te fijas en el estallido de las olas
discutiéndole la eternidad al acantilado
yo atiendo a tanta vida oculta
que sin latir vive en lo profundo del fondo
tú escuchas mis palabras
sin recordar y sin saber sus porqués
mientras yo no puedo con el remolino
que al pasado me fija este futuro
lloras un montón de silencios
clavando tus ojos en mi mirada
y yo
ya no encuentro el camino
de regreso a todo lo que nos besamos,
me miro las manos al final de la noche
cuando un nudo me tensa el estómago
y un cordón de púas tajea mi frente
contigo atestiguando
por fin
todas las grietas en el puente que
ridículo
sin planos erigí entre nuestras playas
entonces te vas
como cerrando una puerta invisible en el aire
casi irreal de tan cierta
con el gesto del pecador orgulloso
frente al sacerdote que lamenta lo que ve
y entonces me quedo
anclado entre la niebla de los ecos
y la precisión de los astros
que siempre me dijeron nunca
lamiendo las heridas
de mi eterna victoria

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