Dura, era dura. De repente en navidad, o en algún cumpleaños sonreía, pero yo, al menos, jamás le escuché una carcajada. Tenía el tono de voz más bien mandón y áspero, y hasta amargo, antes que ácido, quizás por aquello de haber perdido al primer marido en la guerra, quedando con dos hijos a cargo, […]
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73. La diferencia que condena
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3. La no duda
Los días pasaron y al final Kija, la profe, pasó a negociar, dado que yo no sabía cómo hacerlo y lo único que podía hacer era encerrarme entre mis brazos sobre la mesita y dejarme ir a no sé dónde hasta que sonara el timbre, aunque ya sin llorar ni emitir ningún sonido. Tampoco prestaba […]
3- Magy me dio la razón
De la escuela volvíamos caminando, yo siempre por delante de Magy y la Sarah, por eso de que el burro anda al frente, porque no hablaba con nadie, y porque estaba el tema de mirar y recoger cosas, alguna semilla o cáscara, una piedra, un palo, cualquier cosa, y también eso de quedarse un rato […]
Jueves, día de visita
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72. El se manifiesta
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2. El primer día
Yo iba tranqui allá en el patio, a lo sumo el único quilombo que armaba era cuando me sacaban el pedazo de pan que siempre tenía en una mano, que para mí sería entonces algún tipo de golosina, o directamente me gustaba y listo, pero como se le pegara tierra me lo sacaban y ahí […]
1. El patio
Desde la mitad de la casa y hasta el fondo todo era un patio largo, muy largo, que se dividía en tres franjas rectangulares. La franja del medio, de piso de ladrillo, se extendía casi hasta la pared del fondo; a la derecha, la franja era de tierra oscura, con una hilera de tres árboles […]