No te mira, y parece no sentir el escándalo que genera por dentro su desprecio aparente, siquiera se detiene a revolcar cruelmente sobre tus pechos llenos de soledad y sándalo, sus ansias promeseras de altivos desenfrenos. Te esquiva sin excusas, sin llegar a entender cuantos cielos granates se dispone a perder al dejarte de lado […]