Una plegaria, o dos, a gritos sordos en su desesperanza por los miserables derechos de quienes lloran equivocadamente; juguetes frágiles en manos de quien ha decidido estar luego de la muy consciente elección, se pueda o no aceptar. Los faroles te harán compañía, cuando en ella pienses y bajo la lluvia, cubierto por el marco […]