Quiero escapar
(Soneto / Calle Tarija)
Quiero escapar de las noches hirientes
hasta llegar a la cruz de los días
para treparla insensato y te rías
al concebirme con clavos ardientes.
Quiero llenar con tu nombre mis dientes
hasta que sientas que son mis encías
las sierpes ebrias de luces vacías
en un dibujo de soles dolientes.
¿Quieres te diga mis muertes cenizas
volverte parte de graves errores
y así lograrme momentos mejores?
Digo que tú mandarás a mis trizas
hacerse cárdenas huellas humanas
hasta que seas el fin de mis dianas.

En cuanto al ritmo y la rima —cosas de las que no tenía idea—, comenzar a aprender al respecto fue realmente agobiante, pero con ese no se qué que tienen los desafíos. Me encontré con que las palabras tienen vida, y autoritaria, además; y que más vale tener en claro a dónde se quiere ir para evitar los miles de desvíos que surgen por el camino de un verso metrado y rimado. Lograr el primer soneto fue como escribir «mamá» en manuscrito, y el primer romance, ya te digo, un «mi mamá me mima», casi siempre mirando a la pizarra.
Los poemas que aquí publico han sido retocados, reescritos, mejorados, al fin, gracias a los comentarios, sugerencias y correcciones técnicas que me facilitaron tanto los administradores de Ultraversal, como los compañeros del foro, por lo que primeramente, este libro no es más que un gesto de agradecimiento hacia todos ellos. ¿Hace falta ser escritor para saber que detrás de cada comentario, sugerencia y/o corrección, se genera todo un ámbito que resulta en amistad? Se me ocurre que si Byron tiene razón en aquello de que escribir conlleva dolor, es también razonable decir que compartir lo escrito es gratificante. Es por ahí.
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