Me queda el bar
Sobre la montaña, el sol que la define
d
e
b
a
j
o
mi nombre
sin el tuyo al lado.
Y luego
¿Qué discutirle al mar
que te hace marea
si vos le alimentás de náufragos?
Me queda el bar
la última mesa, la primera botella
en una risa que protesta
no poder
ya
habitar en mis labios.
Los poemas que aquí publico han sido retocados, reescritos, mejorados, al fin, gracias a los comentarios, sugerencias y correcciones técnicas que me facilitaron tanto los administradores de Ultraversal, como los compañeros del foro, por lo que primeramente, este libro no es más que un gesto de agradecimiento hacia todos ellos. ¿Hace falta ser escritor para saber que detrás de cada comentario, sugerencia y/o corrección, se genera todo un ámbito que resulta en amistad? Se me ocurre que si Byron tiene razón en aquello de que escribir conlleva dolor, es también razonable decir que compartir lo escrito es gratificante. Es por ahí.
Así las cosas, si lo que buscas es un libro de poemas en donde vas a terminar diciendo página tras página «Oh, poesía eres tú», mejor no pierdas tiempo, no es este. Ahora, si te interesa tener por ahí unos cuantos poemas (ciento uno), de quien puede que llegue a escribir bien, sí, este es. Sobre todo si sos pibe, y te falta el testimonio de que se puede buscarle la vuelta al fondo desde la forma en el ahora de quien estuvo en el atrás. Si esto último te cabe, sí es para vos, de lo contrario, puerta, ya llegará.

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